En riesgo más de 26 mil poblanos por obras hidráulicas deficientes
Para muestra lo que sucede con el río Ametlapanapa, un afluente que corre a lo largo de la carretera federal a México, pero que al llegar a la zona del hotel “Los Sauces”, en San Pedro Cholula, se encuentra con una pared de concreto que literalmente corta su cauce natural, ocasionando constantes desbordamientos e inundaciones
Jueves 29 de Julio de 2010
Leonardo Torixa
La única responsable de modificar el cauce de los ríos, ha sido la mano del hombre, que en conjunto con obras mal planeadas y ejecutadas de manera deficiente, ha atentado contra la naturaleza.
Para muestra lo que sucede con el río Ametlapanapa, un afluente que corre a lo largo de la carretera federal a México, pero que al llegar a la zona del hotel “Los Sauces”, en San Pedro Cholula, se encuentra con una pared de concreto que literalmente corta su cauce natural, ocasionando constantes desbordamientos e inundaciones.
Así lo comentó el Director de la CONAGUA, Manuel Beristain, “desde que se construyó la carretera federal, se desvió el cauce del río Ametlapanapa, en esta parte encontramos en la parte de abajo un tubo de 91 centímetros de diámetro que no es suficiente, 91 centímetros de diámetro que dejan pasar un metro cubico por segundo” (...) “esto solamente se soluciona haciendo una obra de un puente con dimensiones de 8 metros de largo por casi 3 de profundidad y encausando el agua hacia el escurrimiento natural”.
Incluso, en las grandes obras, aquellas donde deberían existir proyectos ejecutivos mejor planeados, también existen inconsistencias.
Como sucede en el puente ubicado sobre calzada Zavaleta y bulevar Forjadores de Puebla, donde en su momento, la Secretaría Estatal de Obras Públicas construyó una estructura sin demoler el viejo puente, y hoy, aquí se forma un cuello de botella.
La incompetencia de algunos constructores y de las propias autoridades municipales han generado que algunos puntos también sean peligrosos, como en camino real a Cholula y calzada Zavaleta, donde con 2 simples tubos, pretenden encausar el agua de un arroyo, comentó el Director de la CONAGUA, Manuel Beristain, “lo correcto era construir una bóveda que atravesara el fraccionamiento, porque atraviesa una avenida importante dentro del fraccionamiento estos tubos, pero no son suficientes, dejan pasar 11 veces menos agua que de acuerdo al periodo de retorno a mil años que debería de ser requerida a 34 metros por segundo y aquí deja pasar 3 nada mas, es una venida importante y esta zona se inunda”.
Lo cierto es que tanto en Puebla como en la zona metropolitana, las obras hidráulicas no fueron planeadas conforme a las características que marca la Comisión Nacional del Agua, por si fuera poco, todas lucen azolvadas, y ponen en riesgo a 26 mil poblanos que habitan en más de 5 mil 500 viviendas.